abr 14, 2018
abr 14, 2018

Los 10 mejores momentos de la NHL en los últimos 20 años

Los 10 mejores momentos de la NHL en los últimos 20 años según Pinnacle

¿Ha entrado en la lista tu momento favorito?

Los 10 mejores momentos de la NHL en los últimos 20 años

Para celebrar el 20 aniversario de Pinnacle, esta serie de artículos repasará los mejores momentos de nuestros deportes más populares. Estos son los 10 mejores momentos en los últimos 20 años de la National Hockey League.

Los San Jose Sharks sorprenden a los St. Louis Blues

Desde el punto de vista de una casa de apuestas, parece apropiado comenzar esta lista con una sorpresa. En la temporada 1999/2000, los San Jose Sharks dieron una de las mayores sorpresas en la historia de los ««playoffs»» de la NHL al derrotar a los St. Louis Blues por 4-3 en la serie al mejor de siete partidos de los cuartos de final de la Conferencia Oeste.

Los Sharks lograron el octavo puesto en una accidentada temporada regular, lo que les permitió hacerse con la última plaza para disputar las eliminatorias por el título y en la primera ronda de los ««playoffs»» quedaron emparejados contra los Blues, primer cabeza de serie y grandes favoritos. Como era de esperar, los Blues se adelantaron en la eliminatoria con una victoria por 5-3, pero después los Sharks conmocionaron al mundo de la NHL ganando los tres partidos siguientes.

Las esperanzas de que se produjera una sorpresa parecieron evaporarse cuando los Blues ganaron los dos partidos siguientes, poniendo el empate a tres en la eliminatoria. Sin embargo, parece que los Sharks dejaron lo mejor para el final y vencieron a los Blues por 3-1 en su propia casa para llevarse la eliminatoria por 4-3. Lamentablemente, el cuento de hadas de los Sharks no duró mucho más, ya que los Dallas Stars les barrieron en la siguiente ronda.

El gol fantasma de Patrick Kane

Marcar el gol de la victoria en la prórroga de la final de la Stanley Cup siempre será una experiencia extraordinaria, pero lo que Patrick Kane vivió en 2010 fue algo absolutamente excepcional.

Los Chicago Blackhawks aventajaban por 3-2 a los Philadelphia Flyers antes de llegar al sexto partido de la final de la Stanley Cup 2010, que acabó con un empate a tres, por lo que se llegó a la prórroga. No habían pasado cinco minutos de la primera prórroga cuando Kane disparó a portería y se fue en dirección contraria celebrando el gol. Debido a que el disco se quedó incrustado debajo del almohadillado de la portería tras cruzar la línea, Kane llegó a su propia portería antes de que sus compañeros de equipo se dieran cuenta del gol y comenzaran a celebrar el título con él.

El gol ganador de Jason Arnott en la segunda prórroga

Puede que el gol de la victoria de Jason Arnott en la Stanley Cup de la temporada 1999/00 no tenga mucha importancia para la mayoría de los aficionados a la NHL, pero probablemente sea el más importante para los seguidores de los New Jersey Devils.

Los Devils llegaron a los «playoffs» como cuartos cabezas de serie tras acabar segundos por detrás de los Philadelphia Flyers en la División Atlántico. Tras una victoria aplastante por 4-0 en la eliminatoria de cuartos de final ante los Florida Panthers, los Devils vencieron 4-2 a los Toronto Maple Leafs en las semifinales, antes de enfrentarse a sus rivales de división, los Philadelphia Flyers, en la Final de Conferencia.

Ambos equipos quedaron separados por solo dos puntos durante la temporada regular y la serie al mejor de siete partidos también fue muy igualada. Los Devils ganaron 4-3 tras conseguir una victoria peleada por 2-1 en el último partido de la eliminatoria. Aunque dominaron el primer partido de la final contra los Dallas Stars, en el que ganaron 7-2, y en última instancia consiguieron ganar la serie por 4-2, todo estuvo mucho más igualado de lo que parece a simple vista. 

Tras lesionarse el alero Petr Sykora durante el partido, parecía que la serie llegaría al séptimo partido. Pero en la segunda prórroga, Patrik Elias realizó un pase sin mirar con la parte trasera de la hoja del palo para Arnott, que superó a Ed Belfour, el portero de los Stars, con un disparo al primer toque que ratificó la victoria de los Devils en la Stanley Cup, lo que supuso el segundo título en la historia de la franquicia.

El fallo inolvidable de Patrik Stefan

Si bien esta lista rinde homenaje a los grandes logros y a los jugadores que poseen gran calidad, hay un fallo en concreto que es tan antológico que resulta imposible ignorarlo.

Mucha gente alegará que Patrik Stefan era un jugador con talento (sobre todo porque fue la primera elección en el NHL Entry Draft de 1999). Sin embargo, el 4 de enero de 2007, Stefan se hizo un flaco favor a la hora de probar su habilidad cuando falló un gol a portería vacía a tan solo unos metros.

Además del bochorno que le causó su error, Stefan resbaló y perdió el disco nada más fallar, lo que tuvo consecuencias mucho peores ya que su equipo (los Dallas Stars) concedió inmediatamente el gol del empate cuando tan solo quedaban dos segundos en el marcador. Por suerte para Stefan, los Stars no perdieron el partido (ganaron 6-5 en la tanda de penaltis) pero siempre será recordado por ser el protagonista del mayor fallo en la historia de la NHL. 

El cierre patronal de la temporada 2004/05

El cierre patronal de la NHL 2004/05 fue la primera vez que una de las principales ligas deportivas profesionales de Norteamérica tuvo que cancelar una temporada completa debido a un conflicto laboral. También fue la primera vez desde 1919 que no hubo un ganador de la Stanley Cup y el trofeo lleva grabadas las palabras «Season Not Played» (temporada no jugada).

Los principales problemas que rodearon a la temporada del cierre patronal estaban relacionados con lo que la NHL denominó «certeza de costes»: la liga quería abordar el gasto de las franquicias y las pérdidas económicas (los equipos dedicaban alrededor del 76 % de los ingresos brutos a pagar los salarios de los jugadores y publicaron unas pérdidas colectivas de unos 273 millones de dólares en la temporada anterior al cierre patronal).

La National Hockey League Players’ Association (NHLPA) se resistió a los límites salariales propuestos (que se presentaron de varias maneras) y el cierre patronal solo llegó a su fin tras un total de 310 días.

Aunque en la NHL ha habido cuatro cierres patronales en total, el de la temporada 2004/05 supuso un punto de inflexión ya que fue el de mayor duración y el que tuvo mayor impacto.

El maravilloso gol de Alex Ovechkin contra los Phoenix Coyotes

Alexander Ovechkin es uno de los jugadores más fascinantes que han pasado por la NHL y, si bien no puede competir con Bobby Orr, Wayne Gretzky o Gordie Howe por el título de mejor jugador de la historia, puede que haya marcado el mejor gol de todos los tiempos.

El 16 de enero de 2006, Ovechkin, que por aquel entonces tenía 20 años, jugaba su primera temporada en los Washington Capitals cuando se enfrentaron a los Phoenix Coyotes. Los Capitals ganaban 5-1 en el último periodo cuando Ovechkin exhibió un talento que desafió a la lógica. Excelente habilidad en el manejo del palo, equilibrio, serenidad e innovación, el gol de Ovechkin fue verdaderamente espectacular.

Los Edmonton Oilers vencen a los Detroit Red Wings

Se han producido numerosas sorpresas en la NHL con el transcurso de los años y en especial en la última década, pero quizás la más impresionante haya sido la victoria de los Edmonton Oilers sobre los Detroit Red Wings en los «playoffs» de la temporada 2005/06.

Los Oilers llegaron a los «playoffs» en el octavo puesto de la Conferencia Oeste y se enfrentaron en cuartos de final a los Detroit Red Wings, ganadores del Trofeo de los Presidentes. Aunque perdieron el primer partido 3-2 tras dos prórrogas, todo hacía presagiar que los Oilers presentarían mucha más resistencia de lo que muchos esperaban. 

La serie continuó con un cambio de dirección ya que los Oilers consiguieron ponerse por delante, pero los Red Wings lograron empatar y parecía que habían descubierto la manera de romper la sólida defensa de los Oilers. Sin embargo, los Oilers volvieron a sorprender a todo el mundo ganando el quinto partido (y llegando al sexto con una ventaja de 3-2).

El sexto partido estuvo cargado de emociones fuertes, como si la serie no fuera lo suficientemente dramática. Los Red Wings ganaban 2-0 en el tercer periodo y parecía que la eliminatoria se dirigía a un séptimo partido que resultaría decisivo, pero Fernando Pisani marcó dos goles y puso las tablas en el marcador. Entonces, los Red Wings volvieron a adelantarse antes de que Ales Hemsky empatara a tres y, a continuación, marcara en el último minuto para ganar el partido 4-3 y la serie 4-2. 

Los Edmonton Oilers llegaron a la final de la Stanley Cup en la temporada 2005/06, pero perdieron 4-3 contra los Carolina Hurricanes. Aunque se podría decir que ha habido sorpresas mayores en la NHL, se han producido pocas que fueran tan dramáticas como la famosa victoria de los Oilers sobre los Red Wings.

El gol ganador de Brett Hull en la Stanley Cup de 1999

El sexto partido de la final de la Stanley Cup de 1999 se recordará por razones equivocadas (sobre todo si eres seguidor de los Buffalo Sabres). Puede que solo algunos aficionados de la NHL sean capaces de decirte el marcador, pero casi todos serán capaces de decirte quién marcó el «gol» de la victoria. 

Los Dallas Stars lideraban la serie por 3-2 cuando viajaron al KeyBank Center el 19 de junio. El partido estaba empatado a uno cuando llegó a la tercera prórroga, y parecía que cualquiera de los dos equipos podría llevarse la victoria. 

A falta de cinco minutos, el disco llegó a Brett Hull, de los Stars, que se encontraba en el borde del área de portería. Entonces, Hull le da una patada al disco creando una posición de disparo antes de mandarlo al fondo de las mallas. La NHL siempre ha estado de acuerdo con la decisión arbitral que dio validez al gol, pero muchos se cuestionan si debió subir al marcador o no. Los seguidores de los Sabres incorporaron pronto «No Goal!» (¡no es gol!) como uno de sus cánticos.

Desde ese gol, la NHL ha modificado la regla relativa a «patinar en el área de portería», los Stars no han ganado otra Stanley Cup y los Buffalo Sabres no han vuelto a llegar a la final. 

Scotty Bowman gana su novena Stanley Cup

No cabe duda de que Scotty Bowman recuperó como entrenador lo que se perdió como jugador. Generalmente considerado como uno de los mejores entrenadores de cualquier deporte, Bowman dirigió a los St. Louis Blues, Montreal Canadiens, Buffalo Sabres, Pittsburgh Penguins y Detroit Red Wings durante sus 35 años como entrenador de la NHL.

Bowman tiene el récord de victorias en la NHL con 1.467 (1.244 en la temporada regular y 223 en los «playoffs») y es el segundo en la lista histórica de más Stanley Cup ganadas como jugador o entrenador con 14. Además, durante su carrera como entrenador de la NHL solo hubo una ocasión en la que no llegó a los «playoffs» (la temporada 1985/86 con los Buffalo Sabres).

Los Montreal Canadiens ganaron la Stanley Cup cuatro años consecutivos (desde la temporada 1975/76 a la 1978/79) con Bowman como primer entrenador, pero su última victoria en la Stanley Cup fue la más memorable como entrenador.

En su novena temporada como primer entrenador de los Detroit Red Wings (con quienes ya había ganado la Stanley Cup en dos ocasiones), Bowman y su equipo llegaron a la final contra los Carolina Hurricanes con la intención de hacer historia. Los Hurricanes vencieron en el primer partido por 3-2, pero los Red Wings se llevaron los cuatro siguientes y ganaron la serie 4-1. Bowman se retiró justo después del partido y puso fin a una de las carreras más exitosas como entrenador en la historia del deporte. 

Joe Sakic entrega la Stanley Cup a Ray Bourque

Siempre hay debate en torno a cuál es el momento más emblemático de un deporte, pero en el caso de la NHL muy pocos podrían defender que no se trata de la entrega de Joe Sakic del trofeo de la Stanley Cup a Ray Bourque en 2001.

Borque jugaba de defensa y los Boston Bruins le escogieron como octava selección en el «draft» de 1979. Bourque capitaneó los Bruins durante 15 de los 21 años que jugó en este equipo (en tres de esos años lo hizo como cocapitán con Rick Middleton) y se convirtió en un sinónimo de la franquicia durante su época en ella. 

Si bien Bourque disfrutó de una carrera excelente (en la que jugó 1.612 partidos de temporada regular y 214 de «playoffs»), siempre se le había escapado el mayor honor de la NHL. Sin embargo, tras ser traspasado a los Colorado Avalanche en el año 2000, Bourque formó parte de un equipo que era un serio candidato a la Stanley Cup y que consiguió vencer a los New Jersey Devils en el séptimo partido de la final.

Según la tradición de muchos deportes, el capitán del equipo tiene el honor de levantar el trofeo tras ganar un torneo o competición importantes, y la NHL no es diferente. Gary Bettman, comisionado de la NHL, entregó el trofeo de la Stanley Cup a Joe Sakic, quien, en lugar de alzarlo, se lo pasó al hombre que había esperado más que ningún otro: Ray Bourque.

A pesar de todo el drama, los partidos repletos de acción y, en ocasiones, las habilidades indescriptibles que hemos presenciado en la NHL durante las dos últimas décadas, el momento cargado de emoción en el que Ray Bourque levantó el trofeo de la Stanley Cup por encima de su cabeza sigue siendo el más emblemático.

¿Ha entrado en la lista tu momento favorito? Envíanos un tuit a @PinnacleSports para decirnos qué momento de la NHL crees que ha sido el mejor de los últimos 20 años.

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