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feb 1, 2019
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Ganarle al mercado: ¿se puede ganar dinero a largo plazo con las apuestas?

¿Cómo es la hipótesis del mercado eficiente?

Una lección de la bolsa

El problema de Warren Buffet

El problema de descubrir una ventaja

Ganarle al mercado: ¿se puede ganar dinero a largo plazo con las apuestas?

Ganar dinero a largo plazo con las apuestas es muy difícil. El mercado es eficiente y las ventajas informativas se pierden rápidamente, como en la bolsa. ¿Se puede ganar dinero a largo plazo con las apuestas? ¿Que deberían aprender los apostadores de los malos administradores de fondos de cobertura? Lea a continuación para descubrirlo.

¿Cómo es la hipótesis del mercado eficiente?

La hipótesis del mercado eficiente es una teoría económica según la cual la información dentro de un mercado se ve reflejada totalmente en los precios de los activos. Esto garantiza que es imposible obtener ganancias anormales a largo plazo por talento, lo que se conoce como ganarle al mercado.

Una lección de la bolsa

Al hablar de la eficiencia de los mercados, la bolsa quizás sea la referencia más relevante. La hipótesis del mercado eficiente se ha comentado y estudiado mucho, y hay evidencia de que se aplica a las apuestas.

Sin embargo, a diferencia de la actividad de la bolsa a largo plazo, las apuestas deportivas son un juego de suma negativa. Es decir, el total de lo ganado menos lo perdido en el mercado da una cifra negativa debido al margen que se queda la casa de apuestas. Incluso para irse con el mismo dinero que llegó (ni ganar ni perder), el apostador debe tomar algo de otro jugador.

Esto es muy diferente a la inversión en la bolsa, donde puede suceder que todos ganen (y el mercado ha subido históricamente).

Sin embargo, dentro del mercado de la bolsa, hay actores que no se comportan muy distinto a los apostadores: los inversores activos.

Los administradores de fondos de cobertura, en particular, intentan ganarle al mercado para ofrecer rentabilidad a sus clientes. Los honorarios de estos administradores vienen a ser el margen de las casas de apuestas. Los inversores renuncian a la rentabilidad estándar y pagan honorarios para obtener ganancias anormales.

No obstante, en un estudio comparativo de rendimiento, los economistas French y Farma descubrieron que solo el 2 % o el 3 % de los administradores de fondos de cobertura demostró suficiente talento para apenas cubrir los costos, al compararlos con el crecimiento del mercado general. El resto ni siquiera logró eso.

Como dice Farma: “No entendemos que la inversión activa es de suma negativa: lo que el otro gana yo lo pierdo; y lo que yo gano el otro lo pierde, y los dos pagamos para jugar”.

Con la desventaja de tener los márgenes en contra (en este caso, sus honorarios), la cantidad de administradores de fondos de cobertura que le gana de verdad al mercado por talento es mínima y se va reduciendo al tomar en cuenta períodos más largos. Se trata de gente a la que se le paga por sus conocimientos de inversión.

Quizás, algunos vean en esto similitudes con los pronosticadores.

El problema de Warren Buffet: ganar a largo plazo en un mercado eficiente

La evidencia sugiere que es imposible ganarle a un mercado eficiente de verdad. Sin embargo, un inversor de alto perfil es la excepción: Warren Buffet.

Desde 1965, el índice S&P 500 ha ofrecido una rentabilidad anualizada promedio del 9,7 % (incluidos los dividendos). En el mismo período, Berkshire Hathaway de Buffet ha generado una rentabilidad promedio del 20,8 % por año, lo cual es un poco más del doble de la del índice S&P 500.

Si el mercado de la bolsa es eficiente de verdad, ¿cómo puede ser que Buffet duplique el rendimiento del mercado año tras año?

Una respuesta es que ha tenido una suerte increíble. Puede existir la posibilidad de que la fama de Buffet como inversor legendario sea solo un ejemplo extremo del sesgo de supervivencia.

Si bien parece improbable, es posible de un inversor podría igualar la rentabilidad de Buffet (según Thinknewfound, hay un 0,07 % de posibilidades de que un inversor cualquiera logre estos resultados o incluso mejores).

Sin embargo, a nosotros nos interesa ante todo el talento de Buffet para ganarle al mercado (por lo que sea; no hace falta que lo duplique) y, dado su historial y la baja probabilidad de que otro inversor pueda igualarlo, es muy probable que sepa hacerlo. “La diferencia por la que Berkshire (de Buffet) le gana al mercado (un promedio anual del 12,24 %) indica que probablemente no sea de suerte”.

Esto es interesante porque, si el éxito de Buffet se debe a un talento, no debería existir un inversor como él en un mercado eficiente de verdad.

¿El mercado de las apuestas es eficiente?

Los dividendos finales de Pinnacle son eficientes, pero se podría afirmar que los dividendos toman un “camino aleatorio” hacia la eficiencia de los números finales.

Lo que da esperanzas a los apostadores es que la mayoría de las interpretaciones de la hipótesis del mercado eficiente no indican que los precios de todas las acciones son los correctos en todo momento, sino que los precios son los correctos en promedio. La mera existencia de los fondos de cobertura de apuestas deportivas demuestra que en el mercado de las apuestas hay ineficiencias para aprovechar.

A diferencia de los fondos de la bolsa, cuando estas empresas no tienen éxito pierden el dinero de sus clientes (millonarios), en lugar de aprovecharse de las “ganancias” generadas por el crecimiento del mercado en general.

Si generan rentabilidad, lo más probable es que estos fondos les ganen a los dividendos finales con regularidad, lo cual sugiere que se puede hallar una ventaja entre los precios de apertura y de cierre.

¿Hay esperanza para el apostador promedio? Cómo hallar una ventaja

Para ganarle a un mercado tan eficiente como el de las apuestas deportivas, el apostador debe tener información superior a la del resto del mercado o interpretar mejor la información disponible.

El problema para el pequeño apostador es que, al apostar en un juego de mucha liquidez, se enfrenta a gente con mucha información. El mercado suele verse definido por quienes más saben mediante el cambio inverso de dividendos, lo cual dificulta las cosas al apostador promedio.

No obstante, esto no significa que el apostador promedio no deba buscar su ventaja para obtener rentabilidad a largo plazo. Warren Buffett dice haberse beneficiado de competir contra “rivales a quienes les enseñaron que pensar es una pérdida de tiempo”. Existen oportunidades para quienes las buscan.

Ejemplo de una apuesta potencialmente rentable: Mo Salah y la expectativa de gol

Este es un ejemplo de mi razonamiento antes de hacer varias apuestas en relación con la temporada de 2017/18 de la nueva adquisición del Liverpool: Mohamed Salah.

Salah llegó a Inglaterra sin mucha fanfarria ya que no se había destacado precisamente en su breve paso por el Chelsea.

Quizás, por eso, algunas casas de apuestas ofrecieron 13,00 si anotaba 15 goles en la liga inglesa, igualando su cantidad de goles de la temporada anterior en Roma, interrumpida por la Copa Africana de Naciones. Pinnacle ofreció 51,00 si salía goleador de la Premier League.

Se trataba de una buena oportunidad para los apostadores que saben aprovechar la información disponible.

La expectativa de gol no era tan popular en ese momento y constituía una herramienta muy útil para decidir si convenía apostar por el egipcio. Esta medición ofrece una muestra más grande que los goles anotados; además, los fríos datos ayudan a no dejarse llevar fácilmente por el mal paso de Salah por el Chelsea.

Esta es la expectativa de gol (xG) de Salah en las dos temporadas anteriores en Roma (anotó 15 y 14 goles en esas temporadas):

Expectativa de gol de Mohamed Salah

Temporada

Expectativa de gol en total

Expectativa de gol cada 90 minutos

Partidos completos necesarios para llegar a 15 xG

Roma 2016/17

13,41

0,48

31,25

Roma 2015/16

9,38

0,31

48,38

Estos registros son interesantes, en especial al considerar que Salah ya había demostrado un talento para definir que sugería alrededor de una probabilidad del 80 % de que fuera un definidor por encima de la media. En todas sus temporadas completas superó la expectativa de gol.

Estas estadísticas indican que en Roma era muy probable que Salah anotara más de 15 goles si jugaba alrededor de 30 partidos completos.

Al tomar en cuenta sus cifras en la Serie A, esta apuesta era una oportunidad fantástica. Sin embargo, ahora cambiaba a la Premier League y era importante ver cuál sería su rol en el Liverpool.

En Roma, Salah jugaba “oficialmente” de extremo derecho, pero en realidad solía posicionarse más como centrodelantero, sobre la derecha del área. El equipo se centraba principalmente en generar ocasiones de gol para el máximo goleador de la liga: Edin Dzeko.

El bosnio ofrecía cierto potencial de asistencias (expectativa de asistencia de 0,16 cada 90 minutos), pero era ante todo una amenaza de gol (0,96 xg/90, 5,25 remates cada 90').

Por ende, Salah le brindaba muchas asistencias a Dzeko. Salah generó 22 ocasiones para Dzeko en 2016/17, de las cuales 7 se convirtieron en asistencias; la única conexión con más (10) fue Ousmane Dembélé para Pierre-Emerick Aubameyang.

Además de ser una amenaza de gol, Salah muchas veces sacrificó posibles remates para asistir al delantero bosnio.

En el Liverpool, en cambio, Salah iba a tener un compañero más creativo como Roberto Firmino (expectativa de asistencia de 0,23 cada 90' y 2,92 remates cada 90' en 2016/17).

La pretemporada representó un buen indicador de lo que podía significar esto para el egipcio. Su rol fue similar al de Roma, pero con más énfasis en convertir, mientras que Firmino se concentró más en la generación de juego. Salah fue el jugador más adelantado del Liverpool y se encargó de definir las ocasiones que en Roma hubiera dejado para Dzeko.

Esto quedaba claro en los datos de redes de pases de la pretemporada disponibles en @11tegen11. El círculo de Firmino es más grande, lo cual refleja su mayor participación en comparación con Dzeko, mientras que Salah comienza a recibir el balón en zonas más centrales.

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Este rol resultaba enormemente promisorio para Salah y anticipaba un gran crecimiento en su expectativa de gol. Esto se concretó en la realidad, ya que las cifras de Salah fueron excepcionales (0,77 xg/90).

El problema de descubrir una ventaja

La información se distribuye rápido. Hoy sería más difícil hallar un jugador con mediciones avanzadas tan buenas y tan poco jugado como Salah.

Además, representa una gran ventaja no jugar con grandes sumas de dinero en este tipo de apuestas. Son apuestas atractivas porque, al haber poca liquidez, hay ineficiencias; en cambio, al haber implicado más dinero, se reduce la rentabilidad relativa (en especial por limitaciones que imponen algunas casas de apuestas).

El otro problema es que no hay muchas apuestas de este tipo. Si bien Salah ofrecía un precio generoso, fácilmente podría haberse lesionado u otro jugador podría haber convertido más goles. No se trata de una apuesta repetible, por lo cual la ventaja no puede mantenerse en el tiempo como se podría con un modelo exitoso que funcione para partidos individuales.

Conclusión

Si bien los dividendos finales de Pinnacle son eficientes para eventos de gran volumen, existen oportunidades para los apostadores diligentes con talento y determinación para hallar y aprovechar las ineficiencias del mercado. Aprovechar esas oportunidades puede resultar problemático, pero no es un mal problema para tener.

Lea más artículos sobre apuestas para tener más chances de mejorar su rentabilidad en el largo plazo.

Recursos para apostar: facultando sus apuestas

La sección Recursos para apostar de Pinnacle es una de las recopilaciones más exhaustivas de consejos expertos sobre apuestas que encontrará en Internet. Dirigida a todos los niveles de experiencia, nuestro objetivo consiste simplemente en facultar a los apostantes para que estén mejor informados.