Por qué vale la pena equivocarse al apostar

El acierto y la equivocación no son conceptos tan simples como parecen

Aceptar lo inevitable

Reconocer las debilidades propias

Equivocarse para comprender los riesgos

Por qué vale la pena equivocarse al apostar

El objetivo de todo apostador es ganar. Acertar con una apuesta, ganar dinero, básicamente sacar rédito de una inversión en el mercado de las apuestas. Quizás entonces parezca ilógico decir que equivocarse es bueno, pero sin dudas puede ayudarte a largo plazo. ¿Por qué? Continúa leyendo para averiguarlo.

El acierto y la equivocación no son conceptos tan simples como parecen

Al igual que en muchos otros aspectos de la vida, en el mundo de las apuestas cuesta distinguir entre el acierto y la equivocación. ¿Si ganamos con nuestra apuesta significa que teníamos razón? ¿Y si un equipo de fútbol al que apostamos gana inmerecidamente sobre la hora por un penal polémico o si un basquetbolista falla una bandeja sencilla y ganamos por eso? O lo contrario, ¿podemos perder y de todos modos tener razón?

Todos los apostadores deben saber que se pueden equivocar y aun así ganar dinero, y que también pueden acertar y perder. En todos los deportes tienen algún tipo de influencia el azar y la suerte, en algunos más que en otros. Y al apostar es necesario entender que no hay manera de pronosticar el resultado con un 100 % de seguridad.

La posible influencia de la buena o mala suerte no se limita a una apuesta aislada, sino a todas las apuestas. Si bien el resultado de todas las apuestas no depende de la suerte, es importante comprender la gran influencia que tiene antes de convencerse de lo bueno o malo que uno es apostando.

No comprender el rol del azar y la varianza en las apuestas deportivas puede resultar muy peligroso. Mucha gente puede quedarse contenta al lograr una marca de 9-2 e irse 10 unidades arriba en un fin de semana de la NFL, pero si te crees un experto por eso, puedes acabar apostando más dinero o haciendo más apuestas. Al final de la temporada, con una marca de 139-59 y estando 95 unidades abajo, ya no opinarás lo mismo. 

A veces cuesta admitir que nos equivocamos. No obstante, es algo que puede ayudarte a mejorar como apostador. Uno quiere acertar siempre, pero con solo equivocarte menos ya empezarás a ahorrarte dinero en las apuestas deportivas. Cuando hayas comenzado a ahorrarte dinero, quizás puedas comenzar a ganar un poco. 

Aceptar lo inevitable

Si estás comenzando a dedicarte en serio a las apuestas y crees que vas a acertar siempre, te llevarás una gran sorpresa. Se suele decir que alguien exitoso en las apuestas gana alrededor del 53 % al 55 % de las veces (suponiendo que juegues con cuotas que ronden el dinero parejo: normalmente hándicaps y totales), e incluso los mejores apostadores pierden más del 40 % de las veces. Como ya se mencionó, perder no siempre significa que estábamos equivocados, pero si vamos a perder 40 veces de 100 quiere decir que tomaremos algunas malas decisiones.

Hay muchas personas que se consideran los mejores apostadores deportivos del mundo. Cuanto antes te percates de que no lo eres, que cometerás errores, que te equivocarás y que debes dedicar tiempo y energía a optimizar tu proceso y tus resultados, mejor. Una vez que reconozcas que puedes equivocarte, tendrás la oportunidad de aceptar que puedes esforzarte por mejorar. Si siempre consideras que pierdes por mala suerte, seguirás cometiendo los mismos errores y obteniendo los mismos resultados.

Reconocer las debilidades propias

Cuando aceptes que te equivocaste y que, en parte, fue responsabilidad tuya, podrás concentrarte en analizar cuáles fueron tus errores y cómo corregirlos.  

Puede ser por algún elemento de tu modelo, por no ajustar tu pronóstico tras acceder a más datos o por un sesgo que afectó tu percepción de un equipo o jugador. Hay una cantidad enorme de aspectos para considerar, y abordarlos depende de ti si deseas mejorar como apostador.

Analiza cada apuesta después de cada evento y pregúntate “sabiendo lo que sé ahora, ¿volvería a hacer la misma apuesta?”.

Tras detectar que nos equivocamos, hay que dedicar tiempo a ver cómo podemos mejorar: puede ser una pequeña corrección, un cambio importante, agregar algún factor a nuestro análisis o dejar de prestar atención a otro factor.

Quizás debas comenzar de cero, intentar con un método nuevo y ponerlo a prueba usando como referencia eventos ya finalizados. También puedes seguir apostando con tu estrategia anterior y con la nueva, para comparar los resultados. Lamentablemente, en este artículo no hallarás respuestas para ese tipo de preguntas, solo se te recomienda hacértelas.

Equivocarse para comprender los riesgos

Las equivocaciones, además de ayudarte a perfeccionar tu toma de decisiones, te enseñarán algunas lecciones valiosas en cuanto a la gestión del dinero. Ser capaz de pronosticar con éxito es importante, pero si no tienes dinero para apostar, no llegarás muy lejos como apostador. 

El ejemplo de lección más obvio es cuando uno pierde mucho dinero en una apuesta grande y luego quizás empieza a ser más cauto en el futuro. Equivocarse con las apuestas y perder dinero es una buena manera de aprender que quizás limitarse a apuestas pequeñas de cantidades parejas hasta que los resultados mejoren te permita cuidar tu dinero y evaluar de forma continua la rentabilidad de tu estrategia.

Cuando tu proceso ya sea más avanzado y comprendas tu ventaja, cómo la logras y cómo la puedes optimizar, podrás considerar un método de apuestas proporcionales, como el criterio de Kelly.

Al familiarizarte con un enfoque más metódico de gestión del riesgo, podrás tolerar más riesgo y acostumbrarte más a apostar la cantidad de dinero adecuada. Si te dedicas en serio a las apuestas, muchas veces te hallarás apostando cantidades elevadas y si te concentras demasiado en las cantidades apostadas, probablemente no tengas la seguridad de si se trata de la apuesta correcta. 

Tolerar el riesgo es fundamental si quieres vivir de las apuestas, ya que el riesgo suele ser un obstáculo para quienes buscan dar el paso de convertir a las apuestas en una fuente válida de ingresos. Sin embargo, tras equivocarte y así aprender a cuidar el dinero, te acostumbrarás mucho más a la idea de que ganar y perder son realidades habituales y que no se trata de cuánto se pierde en una apuesta en particular, sino de los resultados a largo plazo. 

¿Estás en condiciones de confiar en tu proceso?

Para algunos apostadores lo difícil es aceptar que, aún después de hacer cientos de apuestas, e incluso miles, quizás todavía no sepan si están ganando de suerte o si están perdiendo por mala suerte (o viceversa). Si quieres analizar más a fondo tus resultados y la influencia del talento y de la suerte, puedes calcular su valor p mediante la distribución t (o la “prueba t”) que presentó Joseph Buchdahl en un artículo anterior.

Esto quizás no te brinde una respuesta concreta en cuanto a si tienes talento o no para las apuestas, pero te indicará las probabilidades de ganar con tus apuestas por pura suerte. Desde luego, cuanto mayor sea el tamaño de la muestra, más confiables serán los resultados de la prueba t.

Equivocarse no es algo tan malo

Lo importante es aprender para seguir mejorando como apostador. Presta igual atención a las apuestas perdedoras que a las ganadoras. Trata de detectar en qué te equivocaste. ¿Perdiste por hacer un mal cálculo o por mala suerte? Un gran consejo es que analices cada apuesta después de cada evento y te preguntes “sabiendo lo que sé ahora, ¿volvería a hacer la misma apuesta?”.

No hay que ver las equivocaciones como algo negativo, ya que son fundamentales para aprender.

Recursos para apostar: facultando sus apuestas

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